Ir al contenido principal

El último pasajero

El martes pasado se presentó a los refuerzos al mejor estilo europeo. La llegada de Pellegrino, quien tratará de pelearle el puesto a Marcos Díaz, se esperaba que no fuese la ultima. Si bien Huracán invirtió y mucho en este mercado de pases (después de Boca y Racing, es el que más gastó) la derrota ante Atlético Tucumán encendió una alarma: Falta un enganche. Un mediapunta. Con Toranzo como único estandarte tras el retiro del Rolfi y sumado a la inesperada partida de Silva, el departamento de creación del equipo de Alfaro dejó entrever que está en problemas. 


Sin embargo, los días pasaban, los tiempos se acortaban y las incógnitas eran cada vez mayores. Ayer a las 20 horas cerró el mercado de pases y solo quedará abierto una semana más para los jugadores que vengan de afuera, libres o si se va alguno por una cláusula. Sólo hubo un jugador inscripto y ese jugador es Gabriel Guerra. ¿El Club?. Si, Huracán. 


Guerra, apellido familiar para el pueblo quemero (Remember Hugo Romeo), es un jugador surgido de las divisiones inferiores del Xeneize que nunca tuvo la oportunidad de debutar en primera. Fue el goleador de la reserva en el año 2014 y parecía que Guillermo iba a tenerlo en cuenta este año. Pero la incansable llegada de refuerzos de renombre hizo que lo dejarán libre. Es un jugador veloz y con mucho gol. Más encarador que tiempista. Pasó los últimos dos años en Malasia y a pesar de que en videos se muestra ser un jugador interesante es todo una incógnita.



Sonó Sergio Diaz, la Gata Fernandez, Lodeiro, Fórmica (ya firmó con Newell´s), Dátolo, y Perez Garcia. Pero si bien algunos se mostraron interesados con la propuesta, con ninguno se llegó a avanzar en las negociaciones. El tiempo terminó. ¿Llegará algun jugador de afuera de renombre o tendremos que conformarnos con un jugador que viene del fútbol Malayo?.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Huracán, un mal necesario

Me preguntan que es Huracan y me cuesta definirlo. No por caer en la facil de decir que es una pasion o un sentimiento inexplicable. Eso es un sentir comun del hincha. Del hincha en general, no algo propio de Huracan.  El hincha de Colon o el de Banfield, o culquiera que cite a continuaciòn como ejemplo de mi teoría diría que siente lo mismo que yo: En mayor o menor medida, si. Pero lo mismo que yo.  Pero hay algo en Huracán y mi persona que no se si todos sentirán. Cuando mi cabeza me lleva a dar una vuelta por el pasado y trata de reflejar cuando empezó este amor me vienen muchas palabras que adornarían este relato. Pero hay algo único que habla por si solo. Y son los momentos. Los buenos momentos. Y los malos tambien. Ambos son inolvidables. Pero hay un momento que predomina: Aquella caminata con mi viejo y mi hermano yendo al Ducó, año 1998. La escueta caravana familiar desde Avenida San Juan hasta El Palacio la recuerdo tan bien que puedo describirla categóricamente ...

Eclipse de mar

Cuando se dijo que debutaría a más de uno se le llenó el culo de preguntas. Me incluyo. Huracán siempre suele sacar buenos jugadores. Muy buenos jugadores. Pero también sacó cada cosa que mejor olvidar que recordar. En este caso, hacía un poco de ruído que el debutante en cuestión no iba a hacerlo en su posición  habitual.  Y que además, pocos hinchas, periodistas y allegados que suelen seguir las inferiores en la Quemita lo habían mencionado con anterioridad. Si se escuchaba a Marin, Pablo Oro (quien la está rompiendo en el Sub 15 y ya firmó su primer contrato) pero no a Walter Perez. En el diario no hablaban de ti, pero ahora si. Y son todos elogios. Es que Walter demostró tener caracter y mucha calidad. Ante un rival como River y jugando de volante (siendo que el tiene origenes de defensor). Hay futuro!